SERGIO ARMANDO López-Castillo
Inédito, diferente, disruptivo, atrevido, y hasta increíble está resultando el proceso general de sucesión presidencial en México, fenómeno propiciado por el actual Presidente Andrés Manuel López-Obrador, quien, incluso, ha tenido la osadía de “nombrar” a quien podría contender contra, el, o la, candidata de su movimiento, en las elecciones del 2024.
Es así que esta semana, López-Obrador puso los reflectores en Xóchitl Gálvez Ruiz, como quien, hasta ahora, sería la abanderada más “viable” del grupo opositor, el cual muy disminuido, mermado y ofuscado, busca un candidato (a) que pueda hacerle un frente decoroso y competitivo, a Morena el año próximo.
Aunque Galvez Ruiz ya venía sonando antes de que López-Obrador la considerara y colocara en la palestra pública desde su conferencia de prensa de las mañanas, fue a partir de que el mandatario del país consideró que Bertha Xóchitl, sería impulsada por el llamado bloque conservador de México, para la competencia político-electoral del año que viene.
Por su parte, el Comité Organizador del Frente Amplio por México ya no podrá contar con, al menos, siete de los interesados (as) que, se sabe, han desistido en participar d esa selección del candidato (a) presidencial opositor.
Uno, el más reciente en “bajarse” es el exgobernador de Oaxaca, Alejandro Murat. Otro, el expresidente de la Coparmex, Gustavo de Hoyos, mismos que este fin de semana se sumaron a otros cinco que han declinado ese mismo propósito.
En resumen: Hasta el momento, son Damián Zepeda, Germán Martínez, Mauricio Vila, Lilly Téllez, Claudia Ruiz Massieu, Gustavo de Hoyos, y Alejandro Murat, los que abandonan el objetivo; y se mantienen, la propia son Bertha Xóchitl Gálvez, Santiago Creel, Juan Carlos Romero Hicks, Enrique de la Madrid, Beatriz Paredes, Ildefonso Guajardo, José Ángel Gurría, Miguel Ángel Mancera, Silvano Aureoles, Gabriel Quadri y Jorge Luis Preciado.
El empresario exlíder de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), de Hoyos, anunció recientemente que no se registrará como candidato presidencial del Frente Amplio por México, porque el método decidido pone en desventaja a los ciudadanos que, como él, no tienen militancia partidista, y menos estructura electoral para impulsarlos.
El hombre expresó en su momento con claridad, que a pesar de contar con amplia trayectoria en la sociedad civil, las reglas definidas hacen inviable el éxito de su aspiración, no obstante ser el único aspirante de extracción totalmente apartidista; por eso, y después de una profunda reflexión, dijo, decidió no inscribirse en el proceso electivo al que convocó el Frente Amplio por México”.
Es claro que para él, el método tiene “imperfecciones y riesgos jurídicos y políticos. En una buena valoración que hizo, concluyó que el método hace extremadamente difícil el éxito en la participación de perfiles ciudadanos sin partido, y para quienes no cuenten con cargos públicos previos.
Lograr cientos de miles de apoyos digitales en menos de un mes, es una barrera difícil de franquear para un aspirante de extracción como de Hoyos, que no tiene en su servicio estructuras políticas formales.
Es un claro desbalance competitivo, incluso para una persona con amplio liderazgo social, que no ha ocupado cargos públicos, y que por lo tanto, es muy difícil competir en lo que se refiere a los niveles de conocimiento que se puedan acumular, por ejemplo, con un político tradicional”, a lo largo de los años.
El exgobernador de Oaxaca, por su lado, Alejandro Murat, reconoció que ya hay un método y siempre que se avance en democracia, México gana, pero también, congruente con sus convicciones y principios, reconoció que la mecánica de selección, deja más dudas que certezas.
Así que Murat, quien hizo buena relación con el Presidente Amlo durante su gestión en Oaxaca, por cierto, y porque aseguró respetar a todos los partidos políticos y a su militancia, incluyendo al PRI, a las mexicanas y mexicanos que participan en este proceso, decidió no participar.
Otra activo del priísmo, llamó la atención de muchos (as), Enrique de la Madrid, quien tras algunas horas de generar incertidumbre por el anuncio de un “mensaje importante”, finalmente refrendó que “No se baja”; que sigue adelante, y que lo que sí va a bajar, es al yo político, para pasar al tú y al nosotros, porque la lucha no se trata de una persona o un candidato o aspirante, sino de los ciudadanos y sus familias, para que salgan adelante.
Anunció que si él gana la coordinación del Frente Amplio por México, “todos tendrán un lugar y una tarea, porque todos son personas muy valiosas”, al hacer referencia a los aspirantes que han decidido no registrarse.








