Hay ocasiones en las que resulta inexplicable entender por qué no se alcanzan determinados objetivos o metas, cuando se observa que hay un gran interés general por lograrlo, más aún cuando se ve claramente que hay muchos esfuerzos, desde distintas vertientes, encaminados a lo mismo, sin embargo, no se llega a la meta, no se alcanza el objetivo deseado.
Queda muy claro que no siempre querer es poder, como reza una muy conocida y desgastada frase de la sabiduría popular, a la que no estaría por demás agregarle “siempre que se haga lo que se tiene que hacer”, porque a las ganas, el empeño y la decisión, hay que agregarle el conocimiento, la organización, la planeación y, sobre todo, la estrategia para lograr objetivos.
Resulta lógico comprender que las metas y objetivos, como motores del desarrollo social o comunitario, representan los retos a vencer de una sociedad, retos que determinan el crecimiento y desarrollo de la misma, pero que, a la vez, son parte de la naturaleza humana.
También resulta necesario e indispensable definir bien las metas a lograr, porque de eso depende tener mayores o menores posibilidades de éxito, de igual forma es conveniente identificar con claridad el tema de cada meta, porque no es lo mismo planear unas vacaciones de fin de año, que comprar una casa nueva.
Existen infinidad de factores que inciden positiva o negativamente en el camino de lograr objetivos, desde prioridades, capacidades, tiempo, circunstancias, recursos, habilidades, pero sobre todo el conocimiento del tema específico, es decir, qué tanto sabemos sobre lo que queremos lograr, por eso ponía el ejemplo de las vacaciones y una nueva casa.
Toda esta reflexión, un tanto filosófica, sobre el logro de objetivos de una organización o comunidad, tiene que ver con un tema que abordamos en el programa Pido la Palabra de hoy, y que es el desarrollo de proyectos ciudadanos para facilitar y promover la capacitación, la especialización, el emprendedurismo y las iniciativas de proyectos que incidan en mejores condiciones de vida para los juarenses.
Resulta que, en ese tema en particular, el desarrollo de ideas y proyectos para la ciudad, hay un montón de instancias, públicas y privadas, con el mismo objetivo: desarrollar, apoyar, facilitar, guiar, asesorar, capacitar, promover, todo proyecto o idea que tenga que ver con tecnología, innovación o emprendimiento que detone la actividad económica de la ciudad.
En la estructura orgánica del gobierno del estado existen varias instancias o dependencias encargadas de ese propósito, desde la misma Secretaría de Innovación y Desarrollo Económico (SIDE) al más alto nivel estatal, hasta varias de sus descentralizadas como el Centro de Entrenamiento en Alta Tecnología (CENALTEC), el Instituto de Innovación y Competitividad y el Instituto de Apoyo al Desarrollo Tecnológico (INADET), todos enfocados al mismo tema.
A nivel federal tenemos también la delegación de la Secretaría de Economía y sus áreas respectivas dedicadas a este punto, y en el nivel municipal, también está la Dirección de Desarrollo Económico.
En el ámbito civil o ciudadano, existe el Consejo de Desarrollo Económico Regional Juárez A.C. (CODER), que, aunque tiene su origen en una disposición de la Ley respectiva, no deja de ser un órgano con formación y dirección ciudadana; también está Desarrollo Económico de Ciudad Juárez, A. C., tenemos a Desarrollo Económico del Norte A.C. (DENAC), y algunas otras con el mismo fin.
Todas estas instancias, tanto públicas como privadas, coinciden en un punto central: el apoyo al desarrollo de ideas, emprendimiento y habilidades para un mejor aprovechamiento de las tecnologías y avances en este rubro.
Y este es el mejor ejemplo de como muchas personas pueden estar persiguiendo el mismo objetivo, el mismo, pero cada una por su lado, quizá con diferencias importantes en la forma y métodos para alcanzar la meta, pero es la misma meta.
El tema es por demás importante, porque nuestra ciudad tiene una vocación económica industrial, netamente, es decir, más del 60 por ciento de la actividad económica de la ciudad está basada en la industria de la transformación, la maquila pues, y todos sabemos que ahí lo que se requiere siempre es, precisamente, el desarrollo de habilidades y capacidades directamente relacionadas con la tecnología y los procesos productivos.
Pero el tema adquiere mayor relevancia cuando nos enteramos que nuestra ciudad solo tiene apenas entre un 2.5 y un 3 por ciento de la proveeduría local de la maquila, por lo que, de acuerdo con Jesús Manuel “Thor” Salayandía, vicepresidente nacional de Canacintra, estamos completamente fuera de un mercado que representa algo así como 5 billones de pesos al año. Es decir, estamos perdiendo una enorme fuente de posibles ingresos.
Básicamente esta desventaja o área de oportunidad, tiene su origen en la falta de visión, formación, capacitación y asesoramiento a los emprendedores locales, para que desarrollen la tecnología, métodos e ideas necesarias para crear empresas juarenses dedicadas a la proveeduría industrial.
Así pues, Frente Norte, que es un programa que deriva de Desarrollo Económico de Ciudad Juárez, A. C., se ha dado a la tarea de intentar que todas las instancias relacionadas con el tema, funcionen y trabajen de manera coordinada, estratégica, a través de una sinergia y simbiosis natural por lo relevante del tema.
Ciudad Juárez se ha caracterizado por más de 50 años por contar con la mano de obra calificada para el sector industrial, pero, en todo ese tiempo, no hemos desarrollado programas o estrategias de desarrollo de ideas, de talento local, es decir, pasar de ser operadores de maquila a ser creadores de ideas o sistemas que mejoren la productividad. De la manufactura a la mentefactura.
Así pues, en Frente Norte han iniciado con un programa de detección de creadores, de emprendedores, de talentos, que aporten nuevos conceptos a los procesos productivos, brindando todo el apoyo y asesoría que un emprendedor requiera para este propósito.
Y lo hacen a través de un esquema en el que, la participación activa de todas las instancias, gubernamentales y privadas, logra concentrar todos los esfuerzos en el mismo objetivo, sumando, aportando, coordinando, para lograr más fácilmente los resultados deseados.
De este modo, cuando una persona tiene una idea o proyecto relacionado a la competitividad de procesos productivos, o aplicación práctica de tecnología avanzada en los mismos, pero no cuenta con los recursos necesarios para que su idea o proyecto se materialice, no tiene más que acudir a Frente Norte y ahí encontrará todo el apoyo, orientación y guía que requiere.
También hay que decirlo, realmente no es sencillo el camino para que una persona pueda hacer realidad un proyecto de esta naturaleza, irrumpir con una idea en un todo un sistema de procesos productivos, tiene su chiste, pero precisamente de eso trata este programa de detección de talentos, ideas, proyectos, y fortalecerlos a través de la adecuada canalización.
En Frente Norte se encargan de ubicar e identificar a quienes tienen la idea o proyecto, CENALTEC brinda la capacitación y certificación necesaria, el Instituto de Innovación y Competitividad ofrece una muy amplia gama de apoyos que van desde el asesoramiento profesional y específico, hasta el financiamiento necesario para tal fin, y así, todos en sinergia contribuyen al desarrollo de mejores condiciones productivas para ese sector y, por ende, a la economía de la ciudad.
Así que, no hay pretexto para decir que, en nuestro país, en nuestra ciudad, no hay oportunidades de mejora, cuando un operador de maquila tiene una idea para mejorar su proceso productivo, por simple y sencilla que pueda parecer, no tiene más que buscar el apoyo y asesoría adecuada para que se haga realidad, las opciones ahí están.
Francisco Ortiz Bello








