SERGIO ARMANDO López-Castillo
El presidente Andrés Manuel López Obrador convocó a sus simpatizantes a realizar una marcha el próximo 27 de noviembre para conmemorar su cuarto año de gobierno y rendir un informe de labores.
La manifestación partirá a las nueve de la mañana del Ángel de la Independencia al Zócalo de la Ciudad de México y será encabezada por el mandatario. “Yo voy a marchar”, aseguró en su conferencia de prensa matutina.
Para que las personas puedan participar, explicó, la marcha se realizará en forma pacífica y ordenada y no se admiten provocaciones, y será independiente del evento del jueves 1 de diciembre, fecha en la que asumió el cargo en 2018, lo que también será un festejo.
La gente quiere que los morenos y su líder moral, López-Obrador, marchen el 27, en un domingo. Sus simpatizantes quieren ser e ir muchos, entonces va a haber una mega marcha, según los cálculos de muchos.
López-Obrador negó que esa manifestación sea para mostrar “el músculo” de su gobierno. Sin embargo, afirmó que servirá para medir, si la gente está contenta con la cuarta transformación.
–¿Es una muestra de músculo, presidente?, se le preguntó. “No, íbamos a hacer de todas maneras algo por el Informe, pero ayuda que se haga la marcha. Además, ya me estoy ‘hamburguesando’ mucho”, bromeó.
El presidente dijo que esta propuesta no surgió por la idea de Miguel Barbosa, gobernador de Puebla, quien llamó hace unos días a realizar una marcha en apoyo a la reforma electoral y al presidente, después de la manifestación del 13 de noviembre en defensa del INE.
Muchos mexicanos quieren venir a participar, porque este es un movimiento de millones de hombres y mujeres libres, conscientes, es un proceso de transformación, no es movimiento de un solo hombre”, aseguró el propio López-Obrador, quien detalló que después de la marcha rendirá un informe por su cuarto año de gobierno en el Zócalo capitalino.
Bajo la premisa de que la oligarquía, aunque suene a paradoja, es subversiva, el presidente Andrés Manuel López-Obrador descalificó de nuevo a quienes se movilizaron hace unos días, entre quienes, aseguró, hubo corruptos, clasistas y racistas.
Sin embargo, con todo lo que han hecho los oligarcas, con todo su dinero, con todo su poder, sus voceros, sus intelectuales orgánicos, alcahuetes, no han podido ni podrán (detener la transformación), porque la mayoría del pueblo nos apoya, confía el Presidente.
En contraste, a punto de cumplir cuatro años de gobierno, reivindicó como su logro más importante el viraje en la atención de la pobreza como prioridad. Destacó que en 2023 los programas sociales tendrán un fondo de 850 mil millones de pesos.
En un apretado resumen de lo que expuso como resultados de su gestión, subrayó el incremento de empleos en 2022, que de acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social suman un millón por arriba de los 20.7 millones que había antes de la pandemia.
López-Obrador citó también un aumento en la recaudación fiscal de 13 por ciento nominal y 4 por ciento en términos reales respecto a 2021.
Por su parte, los diputados morenistas, con Ignacio Mier Velazco a la cabeza, aseguró que el tema de las reformas al INE se debe definir antes de diciembre, en especial el proceso para renovar a los cuatro consejeros del Instituto Nacional Electoral que terminan su periodo constitucional el próximo año.
Durante una conferencia de prensa en San Lázaro, aseguró que no habrá negociación, ni concertación ni reparto de cuotas y que incluso sería preferible que se diera por insaculación.
“Será el Pleno el que vote a las quintetas y aquellos que garanticen una verdadera representación de los ciudadanos, para garantizar la legalidad, la certeza, la equidad y la máxima transparencia en los procesos electorales, y de ser necesario, preferimos cien veces o más que sea insaculación y no producto de una concertación o concertacesión”.
Expuso que se va a integrar el Comité Técnico, se someterá a consideración de la Junta Directiva y el proceso será más amplio que en años anteriores, para que haya oportunidad de que, conforme a la convocatoria, se registren durante la segunda quincena de diciembre y enero, por ello, dijo, es preciso definir antes de diciembre, una ruta para que no haya necesidad de convocar a un periodo extraordinario.
Cabe recordar que En 2014, el proceso llevó 45 días, y en 2017, 42 días, y la del 2020 fueron 47 días.








