Colaboración de Juan de Dios Olivas
Como cada fin de semana, Ciudad Juárez se queda sin alcalde y nadie toma las riendas para frenar la inseguridad y atender la problemática de la ciudad. No hay un plan real que no sea atole con el dedo con la famosa coordinación entre corporaciones. Los ejecutados estuvieron a la orden del día y suman ya 30 homicidios en solo 10 días.
Mientras tanto, el presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar y su docena de escoltas pagados con recursos públicos se fueron de campaña electoral adelantada al municipio de Gómez Farías, enclavado allá en el noroeste del estado, en el actual centro neurálgico del territorio dominado por el viejo cártel de Juárez y el famoso 20 de la Línea, de donde viene la familia Yudico, una de sus patrocinadoras de la campaña electoral del año pasado.
Pérez Cuéllar no acudió con las manos vacías, fue a llevar una bombera para que apaguen los incendios que en esa región, cuando se presentan, son ocasionados en los enfrentamientos entre bandas del crimen organizado y rara vez por otras causas. Como siempre, el aparato de Comunicación Social del Municipio ocultó el donativo que fue entregado durante un rodeo de rancho realizado por el 71 aniversario de las Fiestas de la repartición del latifundio de la exhacienda de San José Babícora, a las que acudió aparentemente invitado por la alcaldesa de ese municipio, María de los Ángeles Moreno, a quien ya anteriormente le había llevado una ambulancia de rescate municipal de los juarenses.
“Es un honor poder respaldar a comunidades hermanas. Ciudad Juárez crece y eso nos permite ayudar a otros municipios a mejorar su capacidad de respuesta”, expresó Pérez Cuéllar entre el estiércol de la arena en la que se encontraba donde por cierto, fueron muy pocos los aplausos y más el tedio para que se fuera y siguiera la fiesta, así se ve en los vídeos.
El mientras tanto es inevitable decirlo, porque mientras el alcalde regaló la bombera, (que por cierto no tenía placas), en Juárez los bomberos viven situaciones precarias hasta con el uniforme, e incluso les llueve más dentro de las estaciones que afuera cuando hay precipitaciones, y cada vez es más común que la Policía Municipal apague incendios a cubetazos porque las máquinas extinguidoras no llegan por falta de gasolina, fallas mecánicas o lo que sea. Pero el alcalde es un filántropo, es el tío rico de Chihuahua.
Claro, dirán que la bombera la consiguió la asociación Más por Chihuahua y La Maña del transporte que la dirige. ¿Qué será peor, que regalen el patrimonio de los juarenses o recurran a financiamientos oscuros para hacer campaña?



La entrega de la unidad de bomberos este domingo

Antes les regalaron una ambulancia de Rescate








